Escrito por Diego Maté – Director Ejecutivo Thalentia
Talento, uno de los términos más utilizados en el mundo del desarrollo corporativo y, en mi opinión, el santo grial de la gestión del capital humano.
Según su definición, Talento, es la capacidad de comprender, de entender los elementos de nuestros entrono y del mismo modo la capacidad personal para desempeñar una ocupación determinada.
De este modo descubrimos que, el talento, no es algo exclusivo de unos pocos (todos tenemos talento, pero no talento para todo). Son nuestras capacidades innatas, su desarrollo, nuestro compromiso y su puesta en práctica los que permiten alcanzar mayores y mejores resultados.
Por tanto, el mayor reto al que se enfrentan los departamentos de recursos humanos es la gestión del talento, que, más que un paradigma de dirección, debe ser una filosofía de trabajo y cultura empresarial basada en la gestión integral del potencial humano, donde se enfaticen el plan de carrera y el desarrollo profesional de las personas en el marco global de la organización.
En la coyuntura actual, lo que marca la diferencia entre empresas es su capacidad para atraer, desarrollar, optimizar y retener el talento de las personas que integran la organización.
TALENTO POTENCIAL vs. TALENTO PRODUCTIVO
El talento es algo innato por tanto, existe como potencialidad y a su vez como resultado. Como potencialidad es una capacidad, cuya base son las aptitudes (complejas y multifactoriales). Como resultado es el logro, el rendimiento sobresaliente en un área específica.
Imaginémoslo como un símil entre un diamante (talento potencial) y un brillante (talento productivo).
IDENTIFICACION, DESARROLLO Y RETENCION DEL TALENTO
En este contexto, es necesario analizar la naturaleza del conocimiento que se maneja en la organización, en general, y en cada perfil de puesto, en particular. Del mismo modo, se hace imprescindible diferenciar entre productores y consumidores de talento.
En este sentido, seleccionar a los instructores internos, implica asumir la necesidad que tiene la organización de potenciar el desempeño de cada colaborador mediante el reconocimiento de la contribución que pueden dar quienes han sido reconocidos por su experiencia o conocimiento conceptual en las distintas aéreas de actividad de la organización.
Como ejemplo de ello, el mentoring, es un proceso de mejora, guiado, flexible y con apoyo continuo que logra el desarrollo a largo plazo del participante, capacitándole en la comprensión de temas y actividades organizativas que pueden afectar al desempeño en su función actual y futura.
Los expertos de un ámbito forman el grupo de referencia por el cual no sólo se trasmiten conocimientos y habilidades, se trasmiten e interiorizan los valores, las actitudes y las tradiciones de unas generaciones a otras en un campo del conocimiento.
Por tanto para poder optar a la retención de talentos, es necesario tener en cuenta que los trabajadores excepcionales necesitan oportunidades de desarrollo.
HERRAMIENTAS E INFRAESTRUCTURAS DE GESTIÓN
En el marco de esta temática, existen herramientas que ayudarán a la gestión del talento interno, tales como:
- Universidades Corporativas
- Escuelas de Aprendizaje
- Sistemas de Crowdsourcing
- Portales de conocimiento
- Gestores de tutorías técnicas
Todas estas herramientas pueden sintetizarse a través de la implementación de plataformas colaborativas 2.0 que permitan vertebrar este tipo de procesos de gestión y servir de punto de partida para los programas de desarrollo interno que permitan a las organizaciones anticiparse a sus propias y futuras necesidades.
En este sentido, Thalentia, ha desarrollado e implementado este tipo de soluciones tecnológicas, previa consultoría para identificar con certeza los inputs/outputs necesarios para caso en particulares en varias de las mayores organizaciones del país, lo que nos ha permitido pasar de proveedor a socio tecnológico y de gestión en este tipo de tesituras.